Nadie planea chocar, y por eso es justo en ese momento —con la adrenalina disparada y el tráfico acumulándose detrás de ti— cuando es más fácil olvidar qué se supone que debes hacer. El Artículo 40 del Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México establece exactamente los pasos a seguir. Tenerlos claros de antemano es la diferencia entre resolver la situación con calma o empeorarla.
Paso 1: detén el vehículo en un lugar seguro
Lo primero, según el reglamento, es detener el vehículo en un lugar seguro sin obstaculizar el tránsito. El instinto de muchas personas es dejar el coche exactamente donde ocurrió el impacto, mitad carril, mitad no — pero si el choque fue leve y los vehículos pueden moverse, orillarlos evita un segundo accidente por los coches que vienen detrás.
Paso 2: atiende a los posibles lesionados
El reglamento es claro en que la prioridad es prestar ayuda a los posibles lesionados y solicitar los servicios de emergencia. Antes de pensar en el coche, en el seguro o en quién tuvo la culpa, se atiende a las personas. Si hay cualquier duda sobre el estado de salud de alguien involucrado, llama a emergencias — no asumas que "está bien" porque puede caminar o hablar.
Paso 3: notifica a tu aseguradora
Una vez que la situación inmediata está controlada, el siguiente paso obligatorio es notificar a tu aseguradora. Entre más rápido lo hagas, más fácil es que el proceso avance — muchas aseguradoras tienen un tiempo límite para reportar el siniestro, así que no lo dejes para "cuando llegues a casa".
Paso 4: no muevas los vehículos antes de tiempo
Por último, el reglamento indica que debes retirar los vehículos para liberar la circulación una vez que la autoridad o la aseguradora lo indiquen — no antes. Aunque el tráfico se esté acumulando y sientas la presión de otros conductores tocando el claxon, mover los vehículos antes de que la autoridad o el ajustador documenten la escena puede complicar cualquier reclamo de seguro después.
Lo que no dice el reglamento, pero conviene saber
Aunque no está en el artículo, hay dos hábitos que te van a ahorrar dolores de cabeza:
- Toma fotos de la posición de los vehículos, placas y daños antes de moverlos (si es seguro hacerlo).
- Guarda los datos de la otra persona involucrada: nombre, teléfono, aseguradora y placas.
Prepararte antes de que pase, no después
La mejor forma de reaccionar bien en un choque no es memorizar el reglamento en el momento — es haber practicado con calma antes, con un instructor que te enseñe a manejar situaciones de estrés real en el tráfico de la ciudad, no solo a controlar el volante en condiciones ideales.